6/15/2017

¡El país argentinoide! Osvaldo Lamborghini












Ayer

¿Cuándo murió Cámpora?
Ayer, 19 de diciembre de 1980, pero,
la verdad, ¿a quién va a importarle la verdad?
- en el país inmundo (amado)
donde el pajarraco inmundo ¡Martínez!
de Hoz puede ser ministro de Economía:
en el país argentino estéril
de los estériles militares argentino.
Me acuerdo que Perón decía: "-No,
si las armas no las tienen de adorno,
lo que tienen de adorno es la cabeza".
¡El país argentinoide!
¿Cuándo murió Cámpora?
Ayer, querida mía.

Si vos supieras (sabés)
cuántas leguas de tierra cuesta cada palabra
y que encima, debajo, la pueblan y repueblan de cadáveres:
el '80, ¡qué hijos de puta!
trajeron a los inmigrantes
                          -para matarlos.
El loquito Videla y el degenerado de Harguindeguy.
Y el pelotudo máximo: Viola.

Agotaron la cuota del perdón, que era mucha.
¡Y lo hablo en serio, no estoy jodiendo!
Lamborghinis del mundo, uníos.
Algunos, para hacerse la paja, utilizan la mano de Zenón:
bella como un talón, nadie lo niega,
Digámoslo a coro, idiotas: "¡Telón!"

En la Época en que no hay un carajo para transferir...

Pero es la Gran Época (jamás minúsculos)
Precisamente: porque...






Primura (para Rodolfo Fogwill)

Vocecita.
Llegado a la confesión     -¡no me confieso!-
Me emborracho en todo caso: si es preferible.
Me drogo.      -¡Ogro! ¡Boludazo!-
                     Estoy con la fe
Mejor, si nos entendemos, la Fe     -(qué)-
                     la Lengua y o el Habla.
Despertarse en el Fascismo no es un Chiste,
                      ¿cómo era eso?
                      ah, creíamos
que despertar lo era de una pesadilla
                      y no: entrar en ella.
Mentira, mentira. Despertarse en el Fascismo
es (perfecta, precisamente)
                      Un Gran Chiste
                      ¡y no hay otro acaso!
Si serás idiota -¡Boludazo!-

Hoy, me parece, no sé por qué,
no voy a fundar ninguna Escuela de Psicoanálisis

¡asomarse a la ventana y ver al ser sonriente!

asomarse al ser y ver una ventana
pálida (¡qué pálida!) no vacía
                  ¡no vacía!
En el mar las huestes aglutinan un piriápolis.

Volvamos (pi, pi, pi) a la teoría del núcleo aglutinado.
Pero lo bueno bueno
sería que me la

                              ¡formularan!

a mí
Psicoanálisis: indecencia y vanidad.
"La psicología es impaciencia" (Franz Kakfa)

Tomen nota.
Y dejen de beber.

Miserables: sollozando en Occidente.
¡En Occidente y de a pie!



7, diciembre, 1980




Osvaldo Lamborghini.
Poemas 1969-1985.
Sudamericana.

Me dejé llevar por estupores, por "anotar en los márgenes", por coleccionar miserables cuadernitos de apuntes. Osvaldo Lamborghini













Yo quería escribir
      Y bien
      No escribí
      Me dejé llevar por estupores, por
                  "anotar en los márgenes", por coleccionar
miserables cuadernitos de apuntes, para...
      Mañana...
      Hoy, 20 de agosto, 1980, los sucesos no
      Se han desencadenado
      Ocurrió en cambio que salí al corredor
y me crucé -y necesito hacer contacto con alguien,
      Con cualquiera para zafar de aquí-,
      Me crucé con la rubia de buenas ancas
que me hace ojitos
      Y ella me miró, dulzura,
      Dispuesta al saludo
      Pero,
              yo también la miré:
      Hay un cierto modo...
      Hay un cierto modo...
      La miré de ese  modo
      Como metiéndome en ella
      Para mirarme a mí
así la miré: De mujer
      A mi mujer.
      Le metí la palabra puto
      De un solo golpe en el corazón
      Bajó los ojos,
avergonzada y con un gesto: como si quisiera
      Esconder los pechos, aplastárselos
      Contra el esternón, y
encorvó así
la figura y
       Entró en su cuarto
       Escuché la llave
(pero yo siempre escucho y escucho llaves)
       Hoy lo hice
       Hoy me di el gusto
       Colé mi alma
       En un cuerpo
       En un puto cuerpo
       De rubia
colé un ligero estertor frío, frío
       Entre la conciencia y la vulva. 





Juana Blanco


Soy una mujer, joven, por la treintena
entendida en muchas cosas
incluso universitaria
profesora:
con un buen par de piernas
y tetas sin corpiño:
caliento a los machos,
bárbaro: así de mí hablo, puta vanidosa
...porque...
¡a tantas cosas ando fallo!
sin embargo.
No tengo pene, por ejemplo.
No tengo y no tengo.
Y no sé
si esto va en broma.
Y no sé 
si esto es 
es en serio.

Yo me llamo Juana Blanco,
Soltera y con...
con mis menstruaciones
y con todos esos hormigueos
que van de las uñas pintadas de los pies
el depile sobaco y la pintura
hasta las milagrosas, sí milagros
jaquecas justo en el momento de acabar
cuando empiezo a susurrar y medio
hasta gemir
hecha una horqueta debajo del tipo,
sea
sea que me la den
por adelante o por el culo:
por atrás.
Zonas, en fin
          zonas erógenas si así se dice
¿para qué echar panes?
la verdad no tengo:
hormigueos entonces,
hormigueos por todo el cuerpo.
Hormigueros.
y las hormigas me van a comer
toda la carne hasta los huesos.
Por mi culpa. Por hacer mientras me maquillo
mohines frente al espejo.
Por yegua y por caliente.

Yo me llamo Juana Blanco
y es mucho demasiado,
lo que me pajeo. Pero, 
no puedo remediarlo.
     Me encanta estar echada
y yo solita dármela.
Miro el techo y primero susurro
ronroneo, así empiezo,
y en el cúlmine después jadeo.
También sueño ensueño
en pleno día a veces
(¡esos sí que días plenos!)
Antropóloga, profesora de His
-¡vaya Historia!- me cago sin embargo
me recontracago en los tres mundos
en Oriente y Occidente
en las deres, el centro y las izquierdas
pacíficas o frenéticas guerrilleras.
juana Blanco yo me llamo,
vengo de una
                     - así se ortiva,
me meo por el lunfardo- familia
buena por el apellido y por los mangos,
una familia de la alta
burguesía argeninoide.
(Sarmiento: "Argentino es anagrama de ignorante")

Pero, cuándo no, fue Macedonio
-yo me llamo Juana Blanco-
el que dijo al enterarse del pegol de Uriburu,
"Corremos peligro de que" -¡este deque,
digo yo!- "en los manuales psiquiátricos cambien
la designación de mongoloide.
Ahora en su lugar pondrán, saben,
argentinoide". las espadas salvadoras son,
aunque un sorete me importan, neuronas muertas.
Con ellas valúa y transvalúa
el economista demente
y así, 
aunque me cago con mi culo
por tantas porongas siempre abierto,
así el loco de la economía
y el paquete armado con sus neuronas muertas,
así construyen el infierno.
Yo no soy pobre.
El cono Sur, la tortura y el hambre
y las ejecuciones y las boletas,
Latino
América,
           todo esto me divierte.




Osvaldo lamborghini.
Poemas 1969-1985.
Sudamericana.



Cometí el inmenso error de escribir y publicar libros, babeo. Osvaldo Lamborghini.







[...]
Cometí el inmenso error de escribir y publicar libros, babeo,
y declararlo como es obvio empeora las cosas.
Babeo.
yo no lo declaro: es el silbato
el jadeo del perro (14 de agosto,
1980) que sigue los pasos de un amo, Beh, Beh,
Temas de autor. Dios, El Narcisismo, La Lengua.
Ladrido: -¡Au!
Es decir, como lo digo: 
"una mala palabra".
Y más adelante el agregado
en verso: espacio
del nudo en la garganta,
temas de autor "Te lo dije, no había que invitarlo,
es un pesado, le encanta arruinar fiestas
Opa con ínfulas
Opiáceas de Opa"
"El nudo en la garganta"





(Juana Blanco)


Odio mi lengua
el español cerrado
cerrado como cu de muñeco

odio mi lengua
tanto como odio a mi sexo
y aprender otra nunca quise
y sí
me anticipo
: puedo entenderlo


- aunque acaso ¿acaso?
sí, acaso
no lo entienda

espacio

odio mi lengua
odio mi sexo
puedo entenderlo
y acaso no lo entienda

es divertido ser mujer
es lindo y bien caliente
es divertido como jugar
toda la vida a los indios
aunque a la larga o corta
           venga
           siempre
el triunfo y la vengan del ejército

¡pero tener
femenino el sexo!
los órganos ¡femeninos!
del sexo
adiós
ahí se acaban las plumas
los ululeos y las flechas
adiós
adiós juego
Trablinka nos abre sus puertas




Osvaldo Lamborghini.
Poemas 1969-1985.
Sudamericana. 




Bestialmente. Osvaldo Lamborghini








[...]
Y ahora en mi nuevo empleo 
de parador de palos en un bowling
del que me echarán seguramente
por llegar ebrio hasta la bragueta
o por no avisar que mi padre ha muerto
justo el día que falté.
Nada me costaba llamar por teléfono:
nada le costaba tampoco
al Payaso
al viejo, esperar
otro horario
para entregarle el culo al monitor y a la enfermera.
Muerto en terapia intensiva.
Si hsta le frotaron el corazón.
Era piel, ojos y huesos.
Resultó de sexo
masculino, el 
my bataclán, el 
muy introito: don-
de pudo





[...]
¿Qué querrá decir ser homosexual?
Si yo me convirtiera en mujer
haría la felicidad de muchos
y a otros los haría sufrir
bestialmente
como en las telenovelas
y en las más excelsas 
obras de arte.





[...]
Hablar claro, mi mayor deseo.
¿Pero por qué regalar mi mayor deseo?
¿a cambio de qué,
de qué esquirla de cualquier
otra mierda que me apetezca?
En español esto se llama conformarse,
sonar a hueco.
En español esto se llama progresar,
ascender a los extremos.

Las nupcias con mi vieja madre, fueron.
Tumba primero nicho después y ahora
cenizas,
urna.
Como nutria que ya no nutre
valgo un centavo. Nutría, 
comenta el último hueso,
no.




Osvaldo Lamborghini.
Poemas 1969-1985.
Sudamericana.




Mañero y transexual como el Espíritu. Osvaldo Lamborghini.











Ligeras ganas de introducir pasmado
el remanido pene en la pátina vagina
y adorar luego la bóveda celeste.
Venían los griegos, esos niños inocentes de la peste.
Encendían el fuego y escupían las espinas,
no en un cuarto de hotel, no en éste,
que a manzana huele y a pornoshow deshabitado
por la más linda, por ella,
por la más bella,
por la más trina,
por la joya,:
Helena, Helena de Troya,
Madre de Dios y bailarina.

El éxtasis y la dosis y la rima
y una clase de zorrino ensimismado
que igual tendré que dar mañana a pesar del pico.
Me gustaría ser judío
y mañero y transexual como el Espíritu,
y no este zorzal, este aeda marcado,
que huele a horror aunque se disfrace de Cupido.






Acusado de complicidad con el osario común,
"usted no quería que cada cuerpo se distinguiera
de su vecino, coronado por una cruz decente",
yo no pude
yo no pude levantar la acusación.
Bien es cierto que me relamía pensando en la idea
del osario común.
Como buen trotacalles
seguí trotando.
La vida se pierde tan fácil como los dientes.
Seguí en la calle o en los hotelitos
esos iguales
algo de droga mucho alcohol
yendo al médico cada vez que podía
para poner mi cara de querer curarme
sin engañar a nadie, histrión.
Pero me gustan las clínicas y los hospitales
las manos albas de los médicos
exentas de eros
y hasta la caligrafía de las recetas.
Consumida su medicación
volvía a la mía.
Todo es tan sencillo
que hasta da un poco de vergüenza.
Ah pero falta hablar del amor grande
y de tener incluso (incluso) una
palabra de ternura para los amorcitos. 
Corta (pero)
El verso
Por donde no se corta:
tampoco pude levantar ésa.
- " Si no podés escribir, no escribas. Quédate tranquilo: no te mientas
Yo sé lo que les digo. Yo me entiendo
Hay magníficos poetas,
léanlos;
así como yo no puedo engañar a nadie,
así, así es de difícil,
que ustedes a mí 
me hagan tragar la papa
que hasta (mierda) los católicos desprecian.

Para mí llegó el momento de la "pura" charla,
acusado de complicidad - clic - deseo
con el campo de concentración
con la picana pic
con las murallas de penal máxima seguridad
color gris tormenta
acusado: bueno, sí,
yo quería estar seguro.

Ahora estoy seguro.

Y les digo:
No pierdan el tiempo
no se alucinen con estas sílabas
porque es verdad todo lo que encadenan

Porque lo único que hacen es encadenar.
Catalepsia religiosa y senil,
eso son,
eso es.

Quiero una silla en la academia de letras
o una cama estable, "crónica",
en el hospital psiquiátrico.
Quiero un cigarrillo.

Quiero la casa negra de Erdosain
y cambiar de sexo.

Una botella de leche se rompe contra la verda
y el gato se desliza, trota, o se las tira
hacia el baldío cercano. 





Osvaldo Lamborghini.
Poemas 1969-1985.
Sudamericana.









5/29/2017

Sebastián Bianchi.









Si el ferretero te dijera

Que Neptuno va rodeado de una espiral y faunos
y que sus playas no tiene el agua sino el perfume y los sábados
al mediodía, dudarías hasta
de la solidez de los patos que flotan en la laguna.

Afortunadamente todo parece por aquí más sencillo.

Caminás por las calles repitiendo una tonada de moda.
Tirando al aire una moneda, como quien se juega un imperio,
vas mirando a las ofertas y a los saldos,
contento con el ruido que hacen las palabras.


---

Vía Mauro Quesada.





5/26/2017

Cinco poemas de Eduardo Padilla.






The Incredible Shrinking Man

A mi primera esposa le dije que me fascinaban los desiertos aunque me horrorizara vivir
en ellos,
que un estacionamiento para cinco mil autos es un paradigma de belleza sólo antes
de ser abierto al público,
y que mi hobby era coleccionar crucigramas pero no llenarlos; plastificarlos, sí, pero dejarlos siempre en blanco.

A mi segunda esposa le dije que el silencio es el regalo perfecto—
universal, maleable a toda ocasión, y más noble que la mejor madera.

A mi tercera esposa le dije, cierra ya la boca.

El tiempo todo destruye, el tiempo todo lo abrevia.







No dejes que la repetición te afecte, Naranath Bhranthan

He observado que las cosas nunca terminan de acabarse. Será que el fin del mundo comienza cuando el mundo inicia, pero llegando a la meta recuerda que dejó las llaves pegadas en alguna puerta y ahora tendrá que volver a buscarlas y dar otra larga vuelta sobre su eje.
Recuerdo mi infancia en los suburbios. Una vez llovió tanto que el mar se desbordó en nuestra calle. Había que dejar que los escualos pasaran primero, en las esquinas. Luego, por las noches, los oía hurgando en nuestros botes de basura. A mí me parecía que ese tenía que ser el fin del mundo. Mi padre me escuchó decirlo, y me respondió más o menos de esta forma: “Espera, tranquilo. No es nada. ¿Te crees que esto va mal? Las cosas siempre pueden empeorar un poco. Las cosas son indestructibles. ¿Sabes por qué lo digo? Porque siempre pueden empeorar. Luego tal vez mejoren, y luego, de nuevo, invariablemente, vuelven a empeorar. Las cosas nunca llegan a nada— Tú tampoco llegarás a nada. No pongas esa cara, yo tampoco llegué nunca a nada. Pero no importa. No me arrepiento de haber embarazado a tu madre.”

Y afuera los escualos, rasgando la basura.

Echo de menos los suburbios de mi infancia.








Delta

El domingo bajamos hasta el delta
con la idea de asistir a un matrimonio arreglado
entre dos antípodas.
Compraríamos víveres,
venderíamos pieles,
pasearíamos por la plaza a la hora desierta
y ajustaríamos el reloj de mi padre
con el reloj de la iglesia.

En algún punto del río llegamos a un remanso.
Un pato azulón nadaba junto al bote
con la magia particular a los patos,
esa forma de andar fácil sobre el agua.
“Que pato tan guapo”, decía Sarah, mi hija,
mientras yo miraba absorto la estela
y asentía mansamente.
Años después Sarah me escribe para contarme
del fenómeno de la necrofilia homosexual
en el Anas Platyrhynchos.
“Uno de cada diez patos azulones es marica, y una lo entiende,
pues si te fijas, las hembras del ánade real son aburridas e insípidas,
su color es marrón, sin ese collarín blanco tan dandy que tienen los machos,
sin esa cabeza azul de ensueño. Leí también
que el pato azulón a veces coge por la fuerza, que de hecho
la violación es común y frecuente,
y que muchos de los estupros se dan en el aire
(me voy a hacer un tatuaje que diga
The canard may give a flying fuck, but I don’t).
En Holanda un hombre de ciencia
estaba ocupado escribiendo un ensayo
cuando dos patos azulones chocaron contra su ventana.
Los dos eran machos.
Al salir a observarlos el hombre dedujo que uno de los patos buscaba amor
al momento del choque,
mientras que el otro le huía;
ahora, uno de ellos estaba muerto
mientras que el otro le picoteaba la cabeza.
Al comprobar que el muerto estaba inmóvil y pasivo,
como los muertos bien suelen estarlo,
el pato activo montó el cadáver con gran energía,
soltando graznidos a metralla,
y desplegó su plumaje con pompa solar
como si estuviese posando para una insignia
o para la contracara de una moneda.”

El pato azulón nos acompañó hasta que el río dio un nuevo giro,
y las aguas retomaron su vivo pulso.
Sarah y yo bromeamos sobre la cola metronómica del pato
y observamos su estela disolverse en la nebulosidad del bosque.

A media tarde llegamos a las orillas del pueblo,
donde el violeta de las flores
y el rojo de los ladrillos
anunciaban la mundana muerte y resurrección
de todas las cosas.













Caribdis antes de la calvicie

1.¿Quién?
a) Naturalmente, el leñador.
b) El leñador, muy a pesar de sí mismo.
c) El leñador, bajo coerción de la esposa latente en su costilla.
d) Rincón Agnóstico: ninguna de las anteriores.

2.¿Qué?
a) La inauguración del bosque.
b) El acto de besar la lona.
c) La caída en los precios de la carne.
d) Rincón agnóstico.

3.¿Cómo?
a) Por mediación de la aorta.
b) Magia Negra/ Hacha Ociosa/ Primera Fisión Atómica.
c) La Gallina de los Huevos de Oro se lo buscó, la muy puta.
d) Ninguna de las anteriores.

4. ¿Cuándo?
a) Antes o después de gritar fuera abajo.
b) Fuera abajo entendido como t = (cero).
c) No había nadie en el bosque para escucharlo caer (pero sí
para reportar que no había nadie en el bosque).
d) Zenón de Elea dispara una flecha a través del cielo;
la flecha (al igual que el balón de rugby
en la alameda de Rousseau) simplemente
no se mueve.

5. ¿Dónde?
a) En todas, en ninguna parte.
b) Entre la alfombra roja de Escila y el remolino en la nuca de su progenie.
c) No veíamos el bosque de tanto árbol, así que tuvimos que talarlo todo.
d) (este espacio) Se Renta.









Mi Obituario

Aquí yace Eduardo Padilla mientras los gusanos
barren su proscenio
o desmontan sus espectaculares
o vierten manteca sobre sus crucigramas,
purificándolo de toda ficción.

El señor Padilla fue poco más que un animal
y poco menos que un hombre,
así pues, una persona afligida por el mal que los estudiosos llaman
consciencia.

A pesar de sí mismo y sin saber lo que hacía, Eduardo

caminó como pato
nadó como piedra
cayó como géiser
corrió como ancla
y esperó como dique.

En su harta insolencia tuvo hartos ratos libres, en los que

pensó como sauce
lloró como sauce
bebió como sauce
jugó al futbol como sauce
; al darse cuenta de que esto no funcionaba

jugó al idiota como quien siente el llamado de la profesión desde temprana edad.

Si es verdad que Lalo
hablaba como Loki
(cuando nadie lo escuchaba)
también lo es que
bailaba como pelea de gallos
(cuando nadie lo veía)
y que desde mucho antes de escribir esto él ya
dormía como río
aunque sólo con el tiempo fue que aprendió a
cantar como urraca.

En resumen, aquí yace un individuo que
vivió como cordero
rió como hiena
escribió como gato
cogió como pudo y
murió como perro.

“Que Dios lo recoja y le dé una última oportunidad como barrendero en los urinales

y pasillos del cinema porno que irradia amor ultravioleta desde la cúpula del Cielo.”