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11/15/2011

conde olinos









conde olinos por amores es niño y bajó a la mar

fue a dar agua a su caballo la mañana de san juan

desde las torres más altas la reina le oyó cantar

- mira niña cómo canta la sirenita del mar

- no es la sirenita madre que esa tiene otro cantar

es la voz del conde niño que por mí llorando está

- si es la voz del conde niño yo le mandaré a matar

que para casar contigo le falta sangre real

- no lo mande matar madre no lo mande usted matar

que si lo manda a matar madre juntos nos han de enterrar

guardias mandaba la reina al conde niño buscar

que le aten a lanzadas y su cuerpo echen al mar

él murió a la media noche y ella a los gallos cantar

ella como hija de reyes la entierran en el altar

y él como hijo de condes tres pasitos más atrás

de ella nació una rosa y de él un tulipán

la madre llena de envidia ambos los mandó cortar

de ella nació una paloma de él un fuerte gavilán

juntos vuelan por el cielo juntos vuelan par a par








11/08/2011

tanto están boca con boca





tristán e iseo


herido está don tristán de una mala lanzada

diérasela el rey su tío con una lanza herbolada

diósela donde una torre que de cerca no osaba

tan mal está don tristán que a dios quiere dar el alma

páselo a ver doña iseo la su linda enamorada

cubierta de paño negro que de luto se llamaba

- quien vos hirió don tristán heridas tenga de rabia

y que no hallase hombre que fuese de sanarla-

tanto están boca con boca como una misa rezada

llora el uno llora el otro la cama toda se baña

el agua que de allí sale una azucena regaba

toda mujer que la bebe luego se hace preñada

- que así hice yo mezquina por la mi ventura mala:

no más que d’ella bebí luego me hice preñada

empreñeme de tal suerte que a dios quiero dar el alma

allí murió don tristán y su linda enamorada







el cautivo y el ama buena


mi padre era de aragón y mi madre de antequera

cautiváronme los moros entre la paz y la guerra

y lleváronme a vender a jerez y la frontera

siete días con sus noches anduve en la almoneda

no hubo moro ni mora que por mí una blanca diera

sino fuera un perro moro que por mí cien doblas diera

y llevárame a su casa y echárame una cadena

dábame la vida mala dábame la vida negra:

de día majar esparto de noche moler cibera

y echome un freno a la boca porque no comiese d’ella

mi cabello retorcido y tornome a la cadena

pero plugo a dios del cielo que tenía el ama buena:

cuando el moro se iba a caza quitábame la cadena

y echarme en su regazo y espulgábame la cabeza

por un placer que le hice otro muy mayor me hiciera:

diérame los cien doblones y enviárame a mi tierra

y así plugo a dios del cielo que en salvo me pusiera