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7/05/2016

Polvo y conciencia. Truong Tran (I).

























si tan sólo fuera un poeta disidente podría afirmar que escribí mis poemas en una celda en pedacitos de papel que una rata me trajo en un hilo si escribiera sobre cielos azules mirarías tú hacia arriba apuntando hacia dios en una almohada de nubes si escribiera acerca del sol deslumbrante mirarías fijamente con fe y verías por primera vez quiero decir en verdad ver si tan sólo fuera un poeta disidente mi nombre me importaría saber su significado




nacimiento inicio amanecer debut por dónde empezar si no en casa




para conservar su amargura dispersó a sus hijos en cuatro direcciones se recostó en su silla y se dispuso a envejecer esperó hasta el momento oportuno fue a visitarlos cuando sus hijos se acercaron a besarlo su padre les lamió la piel la amargura todavía aferrada a su lengua les dice quiero irme a casa




la de ella es  una historia más que conocida la historia de los que quedaron atrás huérfanos buscando para siempre en una existencia donde para siempre es finito esto me dice ella es una necesidad la suya es la historia del cabello incompatible que la desconoce en una cultura u otra la historia de la piel que el sol hizo gruesa y de años y años de abandono la suya es la historia de lo que se posee una placa de identificación no es un sustituto pero tendrá que bastar








Truong Tran
Polvo y conciencia.
Traducción de Ricardo Cázares.
Mangos de Hacha.
2010.





Polvo y conciencia. Truong Tran (II).









mi dama del lago con tu sonrisa de ébano en tu vida pasada fuiste mi madre y yo tu hijo vagando de mercado en mercado de ciudad en ciudad con el peso de las pitahayas en nuestros hombros tú y yo mi dama del lago no somos tan distintos tras este umbral de distancia y tiempo para que una naranja sea naranja en el lugar de donde vengo mi dama del lago esto no es más que una ligera discrepancia ya que más allá de todo umbral está la promesa del hogar




te identifico con una letra del abecedario no pienses mal de mí no se trata de rebajarte en modo alguno lo hago simplemente para dirigirme a ti libre de las inhibiciones que producen los nombres son temporalmente sumergidas si no descartadas digamos que eres k y yo soy t desprendidos de nuestro contexto t conoció a k en el país v t se enamoró tanto de k como de v la suma de los cuales es una lengua no correspondida




ella se sienta en su auto nuevo ella escucha el cd ella recuerda su hogar la tristeza la abruma ella está estacionada en su cochera ella recuerda su hogar




no es que sea olvidadizo u holgazán he escrito cartas para todos y cada uno de ustedes pero prefiero no enviarlas ya que esa acción querría decir que la existencia del hogar se limita a lo uno o lo otro




mi madre compró nísperos en una granja a un costado de la carretera el hombre de la granja dijo la gente de por aquí no se los come sabían se los damos a nuestros caballos tiene usted un caballo mi madre simplemente sonrió esa sonrisa habitual con la que revelaba no saber inglés la misma sonrisa que me decía que lo acababa de mandar a la mierda tomó la bolsa en una mano mi muñeca en la otra caminamos el sendero hasta la carretera ni una palabra entre nosotros




Truong Tran
Polvo y conciencia.
Traducción de Ricardo Cázares.
Mangos de Hacha.
2010.




Polvo y conciencia. Truong Tran (III)































me parezco a mi madre no mido ni peso ni sigo de cerca las recetas cuando cocino confío en mi intuición casi siempre mi intuición me dice tíralo vuelve a empezar




sobre el descubrimiento y el tiradero detrás del supermercado la pila de revistas con mujeres desnudas de cómo en la vida hay reglas no escritas o no dichas pero aprendidas deliberadas como ese día en que me puse de pie y caminé por vez primera me aferro a esto cuando requiero cobrar sentido aun ahora juro que a la edad de veintisiete treinta y cinco cincuenta y cuatro podía ir a un basurero en el corazón de los suburbios en una bolsa de papel café y ahí estaba no me preguntes por qué es sólo ese modo en que los niños aprenden las reglas antes de aprender la verdad acerca del descubrimiento y el tiradero y la pila de revistas una revista escondida en la pila no para sino sobre caballeros no necesito decir más puesto que es algo privado es verdadero en la verdad como los comienzos y los descubrimientos cómo vienen a intervalos una y otra vez




lo que pasa pasa por una razón como ir al cine la tarde de un viernes el día del examen un ensayo en clase sobre la relación entre hamlet y un estudiante de último año de prepa quinientas palabras una receta para la vida en una sala doblada al español donde la actuación está en chino los subtítulos en inglés el padre muere para que la madre tenga que enseñar de mala agana le enseña a su hijo a pelear el hijo crece hasta cobrar venganza




la nuestra es una lengua tonal quince años mil millas innumerables intentos de contar esta historia cómo cambia el significado de padre a hijo a hermana a extraño para que quede claro que fue un accidente que soy franco respecto a un arma cargada a un niño que huyó a la necesidad en la cultura de conservar las tradiciones una cámara en el funeral para enviar fotos a casa y dónde embonaba yo para contar una historia como esa fue mi ojo que vio a mi mano enfocar la cámara que disparó una llamada telefónica de tu hermana lo que ella dijo aún lo recuerdo si lo ves dile que vuelva a casa fue un accidente lo dice la policía queremos que vuelva a casa quizá sea mejor que deje las cosas así en este intento inútil de contar la historia volviendo una y otra vez igual que nuestros nombres cubiertos de razones la nuestra es una lengua incrustada de tonos




para calmar a su madre ella se casó con un soldado un hombre que le doblaba la edad pero un hombre a fin de cuentas para que proveyera nada menos que lo necesario ella no esperaba más que la visita ocasional cuando estuviera de licencia de la guerra una sonrisa cordial una conversación distante la promesa de volver cuando fuera necesario sin involucrar al amor sin lazos que romper sólo las necesidades más esenciales el consuelo de saber que su madre estaba tranquila y de su propia hija y lo que se espera para calmar a una madre en su vejez ni más ni menos que lo necesario




Truong Tran
Polvo y conciencia.
Traducción de Ricardo Cázares.
Mangos de Hacha.
2010.





Mottram, Raworth y MacSweeney.























Legal número veintiocho

la civilización es en buena medida la historia de las armas

la pólvora el aliado burgués
como el estribo y el arnés dieron poder a los barones de oriente
              cuyas armas nos ororgan sin poder
esa puntería sigilosa
                              el rifle              la bomba casera
                              una flecha envenenada
                              besa el anillo del Papa Borgia
simple para nuestra flaqueza en la democracia
sin fronteras        
                               la onda corta de radio
                               un trapo mojado en keroseno
contra una época tan horriblemente estable
como los imperios esclavistas de antaño

habrán inventado el pecado para implementar la opresión

en buena medida                        cuándo
dedujiste                      eso


Eric Mottram








8.00pm. 5 de mayo, 1970


cada tarde la chica de la columna vertebral torcida

pasa frente a mi ventana        conforme sube la temperatura
sus vestidos son más cortos y delgados y una compasión inútil
por los deformes y los solitarios me deja
sólo esto        no puedo amarla y su vida
podría llenarse de calidez        proyecto mi pasada
tristeza en todo        el peso
de mi pensamiento acerca de su desdicha podría añadir
el grano que la entristece        debería estar muerto
por lo cual hoy el muro romano
no es el muro que los romanos vieron


Tom Raworth









Sobre el incendio del Palacio de Caballeros del Ejército de Salvaci{on, Dogs Bank, Newcastle


Estaban fumando los cigarrillos mojados que habían

rescatado, lamentando los atados que perdieron,
cada hombre etiquetado SIN DOMICILIO FIJO.

Los colchones se secaban bajo el sol de la mañana
las cobijas colgando en barandales y lápidas
agua y ceniza flotando en la colina empedrada.

Un hojalatero que se negó a dar su nombre
lloraba por su llave inglesa, su afilador y sus tijeras,
que yacían bajo 30 toneladas de escombros.

había agua en la escalera del comedor
pero no para hacer una taza de té.

Las bases de camastro aún humeaban,
casi todos los hombres vagaban como ropa prestada
que les sentaba mal, otros iban desnudos
                                 con sólo una cobija o impermeable.

Miramos la madera chamuscada y comentamos
el parecido que tenía con un cadáver calcinado luego
al escuchar que era un cuerpo incinerado
señalamos el parecido que tenía con la madera quemada.


Barry MacSweeney





Renacimiento de la poesía inglesa.

Traducción de José Luis Bobadilla y Ricardo Cázares.
Mangos de Hacha.
2014.